Yoga es una ciencia que tiene más de 3.000 años de antigüedad. Su más alta finalidad es revelar nuestros potenciales más asombrosos, a través de la conexión sincrónica y coherente entre las funciones de la mente y el cuerpo. Es una disciplina, ya que hay que practicarlo con frecuencia para realmente experimentar sus beneficios. Desde el punto de vista de la neurociencia, el Yoga le ayuda al cerebro a romper viejas rutas neuronales, para crear nuevos circuitos en nuestro cerebro, basados en posturas mentales de: equilibrio, flexibilidad, foco, discernimiento, resistencia, entre otros.